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Impacto en la salud de la microbiota vaginal por uso de probióticos orales

AUTOR: Dra. Paulett Bayona Soriano

Resumen
La microbiota vaginal protege a la mucosa frente al establecimiento de microorganismos patógenos mediante tres mecanismos complementarios: (1) la adherencia específica al epitelio, que bloquea su asentamiento; (2) la producción de compuestos antimicrobianos y (3) la coagregación con los patógenos, que potencia su efecto microbiocida. En ciertas circunstancias, esta se puede alterar y así volver al tracto vaginal susceptible a infecciones. Los probióticos orales han demostrado que incrementan la cantidad de lactobacilos en el tracto vaginal, ayudando así a combatir y prevenir las infecciones vaginales.

Abstract
The vaginal microbiota protects the mucosa against the establishment of pathogenic microorganisms througzvvv three complementary mechanisms: (1) specific adherence to the epithelium, which blocks its settlement; (2) the production of antimicrobial compounds and (3) the coaggregation with pathogens, which enhances its microbiocidal effect. In certain circumstances, this can be altered and thus make the vaginal tract susceptible to infections. Oral probiotics have shown to increase the number of lactobacilli in the vaginal tract, thus helping to fight and prevent vaginal infections.

Introducción
Las infecciones vulvovaginales afectan al 75% de las mujeres a lo largo de su vida, siendo un motivo recurrente en las consultas de ginecología. Dado que suele observarse un desequilibrio en la microbiota normal, la administración de probióticos orales con cepas específicas, contribuyen a la regeneración de la microbiota vaginal aumentando la efectividad del tratamiento farmacológico y disminuyendo la tasa de recidivas.

La administración por vía oral de probióticos específicos como coadyuvante del tratamiento de las infecciones vaginales constituye una estrategia eficaz para mejorar la resolución del proceso infeccioso y prevenir la aparición de recidivas mediante la recuperación del equilibrio de la microbiota normal.1

Lactobacilos vaginales
Desde el primer estudio microbiológico de la vagina humana, realizado por Döderlein, los lactobacilos han sido descritos consistentemente como los microbios dominantes en dicho hábitat. Por ello, se considera que tienen un papel crítico en el mantenimiento del ecosistema vaginal al prevenir la excesiva proliferación de microorganismos externos, como Gardnerella vaginalis, que cuando se convierten en dominantes pueden inducir alteraciones como vaginosis.

A los lactobacilos se les incluye habitualmente en el grupo amplio y heterogéneo de las bacterias del ácido láctico, caracterizadas por ser grampositivas, no esporuladas y tener un catabolismo de los azúcares estrictamente fermentativo, cuyo producto final predominante es dicho ácido orgánico.

En general, son bacterias anaerobias aerotolerantes. Presentan genomas pequeños, por lo que son muy exigentes nutricionalmente. La microbiota que habita en el tracto vaginal juega un rol importante en el mantenimiento de la salud y la prevención de infecciones vaginales. Se han obtenido cerca de 50 especies del tracto vaginal.2

Por lo general, en las infecciones vaginales más habituales se observa un desequilibrio de la microbiota normal,3 constituida sobre todo por lactobacilos en las mujeres sanas.4 Estos microorganismos ejercen una acción protectora mediante la interferencia con el establecimiento de organismos patógenos, la síntesis de compuestos antimicrobianos y la coagregación con los patógenos.4

Las especies y cantidad de lactobacilos que se encuentran en la mucosa vaginal varían dependiendo la etapa en la que la mujer se encuentre, como en la niñez, edad reproductiva, menopausia o la posmenopausia.5 Ciertos factores, como los cambios hormonales (en particular la concentración de estrógenos), el pH vaginal o la cantidad de glucógeno pueden afectar la habilidad de los lactobacilos de adherirse a las células epiteliales y colonizar la vagina.6

La disminución de las concentraciones de estrógenos que se presenta en la menopausia se asocia con una disminución de la cantidad de lactobacilos en el tracto vaginal. Las mujeres posmenopáusicas son más susceptibles a infecciones urogenitales, lo que apoya la teoría de que la colonización de los lactobacilos en la vagina ofrece una protección contra las infecciones.

Probióticos orales
Las vías de administración de los probióticos son la vaginal y la oral. El concepto de administrar probióticos por vía oral se reportó por primera vez en 2001.7

La vía oral está adquiriendo una considerable importancia,8 ya que se ha demostrado el enriquecimiento significativo de lactobacilos en la cavidad vaginal tras la administración de suplementos por vía oral.9

Las cepas ingeridas pasan a través del intestino y llegan al recto, que funciona como reservorio para los lactobacilos, que ascienden a la vagina.10 Una ventaja de la administración oral de los lactobacilos es que puede reducir la transferencia de levadura y patógenos del recto a la vagina. Por ello, podrían reducir potencialmente el riesgo de infección.11

En un ensayo aleatorizado controlado con placebo de 64 mujeres sanas, 37% de las pacientes del grupo de probióticos L. rhamnosus GR-1 y L. reuteri RC-14 tuvo una microbiota vaginal normal dominada por lactobacilos restaurada a partir de una microbiota vaginal con vaginosis bacteriana, en comparación con 13% en el grupo de placebo (p = 0.02). Tanto en los criterios de valoración de 28 días como en los de 60 días, las mujeres en el grupo de tratamiento con lactobacilos tenían una mayor cantidad de lactobacilos vaginales que las mujeres en el grupo de control (P = 0.08 y P = 0.05, respectivamente), demostrado por microscopio y cultivo. La capacidad de esta terapia probiótica oral para crear una microbiota normal de lactobacilos y convertir a algunas mujeres con vaginosis bacteriana a una microbiota vaginal normal12 es un método que ayuda a mantener la salud vaginal.

La efectividad de la administración de lactobacilos por vía oral ha tenido resultados positivos para la microbiota, produciendo una disminución general de la puntuación Nugent (sistema de evaluación de cepas Gram a partir de frotis vaginal para el diagnóstico de la vaginosis bacteriana) en mujeres fértiles y por lo tanto favoreciendo el mantenimiento de la calidad de la microbiota vaginal.

Los mecanismos por los cuales los lactobacilos funcionan como defensas antiinfecciosas aún no se
conocen por completo. Puede ser debido a la producción de factores antimicrobianos13 y al mantenimiento de un pH vaginal ≤ 4.5. También podría deberse a los biosurfactantes que alteran la tensión superficial circundante y reducen la capacidad de una amplia gama de patógenos para adherirse. Además, se ha demostrado que los lactobacilos se unen (coagregan) a algunos patógenos y esto puede ser un medio para bloquear su adhesión, eliminarlos mediante la producción de antimicrobianos y evitar su propagación a otras áreas de la vagina y la vejiga.14

Se sabe desde hace algún tiempo que los Lactobacillus producen bacteriocinas que pueden inhibir el crecimiento de patógenos, incluidos algunos asociados con la vaginosis bacteriana, como G. vaginalis.

Algunos de los efectos benéficos del empleo de las cepas probióticas L. rhamnosus GR-1 y L. reuteri RC-14 para la salud vaginal son:

Conclusiones
El uso de probióticos específicos para prevenir infecciones vaginales tienen una buena justificación y un excelente historial de seguridad y evidencia científica en diferentes grupos de edad. Una ventaja para las mujeres es que pueden autoadministrarse los probióticos, siendo mucho más cómodo para la mujer
administrarlos por vía oral en comparación con la vía vaginal.

Existe el potencial de que la salud de muchas mujeres pueda mejorar mediante la intervención de cepas
probiótica enfocadas en la salud de la microbiota vaginal.

Referencias
1. Santamaria Orleans et al. Estudio PROBIT sobre la utilización de probióticos orales en las infecciones vaginales. Nutr Clin Diet Hosp 2017; 37(4):60-68.
2. Redondo-López V, Cook RL, Sobel JD. Emerging role of lactobacilli in the control and maintenance of the vaginal bacterial microflora. Reviews of Infectious Diseases. 1990;12(5):856–872.
3. Urrútia G, Selva A, Calaf J. Revisión de la evidencia sobre la eficacia de los probióticos en la prevención de las infecciones del tracto urinario inferior y las infecciones vaginales. Prog Obstet Ginecol, 2014;57(5):230-235.
4. Suárez E, Beltrán DA, Daza M, González SP, Guerra JA, Jurado AR, et al. La microbiota vaginal: composición y efectos beneficiosos. Consenso sobre usos de los probióticos en Ginecología. Sociedad Española de Probióticos y Prebióticos (SEPyP), 2015.
5. Anukam KC, Osazuwa EO, Ahonkhai I, Reid G. 16S rRNA gene sequence and phylogenetic tree of Lactobacillus species from the vagina of healthy Nigerian women. African Journal of Biotechnology. 2005;4(11):1222–1227.
6. Galask RP. Vaginal colonization by bacteria and yeast. American Journal of Obstetrics & Gynecology. 1988;158(4):993–995.
7. Reid G, Bruce AW, Fraser N, Heinemann C, Owen J, Henning B. Oral probiotics can resolve urogenital infections. FEMS Immunology & Medical Microbiology. 2001;30(1):49–52.
8. Domig KJ, Kiss H, Petricevic L, Viernstein H, Unger F and Kneifel W. Strategies for the evaluation and selection of potential vaginal probiotics from human sources: an exemplary study. Benef Microbes, 2014; 5 (3): 263 – 272.
9. Kaufmann U, et al. Ability of an orally administered lactobacilli preparation to improve the quality of the neovaginal microflora in male to female transsexual women. Eur J Obstet Gynecol, 2014; 172: 102-5.
10. Morelli L, Zonenenschain D, Del Piano M, Cognein P. Utilization of the intestinal tract as a delivery system for urogenital probiotics. Journal of Clinical Gastroenterology. 2004;38(supplement 2):S107–S110.
11. Reid G, Charbonneau D, Erb J, et al. Oral use of Lactobacillus rhamnosus GR-1 and L. fermentum RC-14 significantly alters vaginal flora: randomized, placebo-controlled trial in 64 healthy women. FEMS Immunology and Medical Microbiology. 2003;35(2):131–134.
12. Reid G, Beuerman D, Heinemann C, Bruce AW. Probiotic Lactobacillus dose required to restore and maintain a normal vaginal flora. FEMS Immunology & Medical Microbiology. 2001;32(1):37–41.
13. Aroutcheva A, Gariti D, Simon M, et al. Defense factors of vaginal lactobacilli. American Journal of Obstetrics and Gynecology. 2001;185(2):375–37.
14. Reid G, McGroarty JA, Gil Domingue PA, et al. Coaggregation of urogenital bacteria in vitro and in vivo. Current Microbiology. 1990;20(1):47–52.
15. Álvarez-Calatayud G et al., La microbiota vaginal: composición, papel portector, patología asociada y perspectivas terapéuticas. Enferm Infecc Micobiolo Clin 2008;26(3):160-7

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