fbpx

Twitter

@MedGalenus

Facebook

@GalenusMEDMx

Instagram

@galenusmedoficial

LinkedIn

@GalenusMED

Hipogonadismo secundario en el varón

El hipogonadismo secundario es un efecto de la insuficiencia del generador de impulsos LHRH hipotalámico o de la incapacidad de la hipófisis para responder con la secreción de LH y FSH.

En el caso del hipogonadismo asociado con la edad, hay una disminución de testosterona a partir del cuarto decenio de la vida. Este proceso implica alteraciones clínicas y bioquímicas.

Los signos y síntomas característicos incluyen disminución de la libido, disfunción eréctil, irritabilidad, depresión y otros. La confirmación mediante laboratorio se basa en las concentraciones de testosterona total y libre. Los rangos inferiores y el cuadro clínico confirman el diagnóstico.

El reemplazo hormonal con testosterona es el tratamiento de primera línea; en este sentido, la presentación en gel ofrece ventajas importantes sobre otras formas farmacéuticas.

Palabras clave: hipogonadismo secundario, disfunción eréctil, reemplazo hormonal, testosterona, testosterona en gel.

Summary
Secondary hypogonadism is an effect of the failure of hypothalamic LHRH pulse generator or inability of the pituitary to respond with the secretion of LH and FSH. In the case of hypogonadism associated with aging, there is a decrease in testosterone from the fourth decade of life. This process involves clinical and biochemical alterations. The characteristic signs and symptoms include decreased libido, erectile dysfunction, irritability, depression and others. Confirmatory lab is based on the concentrations of total and free testosterone. The lower ranks and clinical symptoms and signs confirm the diagnosis. The testosterone replacement is the first-line treatment; in this regard, the gel form offers significant advantages over other dosage forms.
Keywords: secondary hypogonadism, erectile dysfunction, hormone replacement, testosterone, testosterone gel.

Por: Dr. Marco Antonio Tovar

Editor médico

Universidad Nacional Autónoma de México

 

Las gónadas actúan como parte del eje hipotálamo-hipofisario-gonadal. Un generador de impulsos hipotalámico reside en el núcleo arcuato, el cual estimula a la hormona luteinizante (LH) liberadora de hormona (LHRH), que también se denomina hormona liberadora de gonadotropina (GnRH), en el sistema portal hipotálamo-hipófisis.

Algunos datos sugieren que un gen llamado KISS es importante en el desarrollo de las células secretoras de LHRH.

En respuesta a estos pulsos de LHRH, la hipófisis anterior segrega la hormona folículo-estimulante (FSH) y LH, que, a su vez, estimulan la actividad gonadal. El aumento de las hormonas gonadales da como resultado una disminución en la FSH y en la secreción de LH a nivel de la hipófisis, completando el ciclo de retroalimentación.

En los testículos, la LH estimula las células de Leydig para secretar testosterona, mientras que la FSH es necesaria para el crecimiento tubular.

El hipogonadismo puede ocurrir si el eje hipotálamo-hipófisis-gonadal se interrumpe en cualquier nivel. El hipogonadismo hipergonadotrópico (hipogonadismo primario) resulta si la gónada no produce la cantidad de esteroides sexuales suficiente para suprimir la secreción de LH y FSH en los niveles normales.

Por su parte, el hipogonadismo hipogonadotrópico, o hipogonadismo secundario, es un efecto de la insuficiencia del generador de impulsos LHRH hipotalámico o de la incapacidad de la hipófisis para responder con la secreción de LH y FSH.

Hipogonadismo hipogonadotrópico (secundario) asociado a la edad

La producción de testosterona en el varón disminuye con la edad a partir del cuarto decenio de la vida, en forma progresiva y lenta. Se ha postulado que este descenso es del 1 a 1.5% por año, cifra variable entre cada individuo y más pronunciada cuando el varón padece enfermedades crónicas como hipertensión arterial, diabetes, depresión, etc.

Este proceso fisiológico finaliza en hipogonadismo cuando el nivel de testosterona disminuye a concentraciones inferiores a los de varones jóvenes y se acompaña de síntomas asociados al déficit de andrógenos.

Dado que no todos los varones sufrirán hipogonadismo a medida que envejecen, se ha sugerido que frente a un varón añoso hipogonádico siempre debe investigarse el origen del hipogonadismo, independientemente de la edad de inicio del problema.

A esta alteración se le ha denominado andropausia, aunque quizá el nombre más correcto debería ser Hipogonadismo de Comienzo Tardío (HCT) o Síndrome de Deficiencia Androgénica Asociado a la Edad, ya que remite a las etiologías múltiples del problema.

Su causa más frecuente es un descenso en las concentraciones de testosterona en el varón mayor, propia de la edad, aunque no puede asumirse que todo el varón mayor o de mediana edad debe tener disminuida su concentración de testosterona.

El hipogonadismo asociado a la edad es un síndrome clínico y bioquímico que puede llevar a una disminución progresiva en la calidad de vida, afectando diversos sistemas orgánicos.

Este cuadro conlleva entonces síntomas compatibles con hipogonadismo y concentraciones disminuidas de testosterona, aunque aun con estas variables deben descartarse otras causas de hipogonadismo.

La fisiopatología del HCT implica un descenso de testosterona que ocurre durante la edad avanzada y conlleva una falla tanto hipotalámica-hipofisaria, como testicular.

Signos y síntomas

Habitualmente el varón con hipogonadismo asociado a la edad presenta los siguientes síntomas:

  • Disminución de la libido
  • Disfunción eréctil
  • Irritabilidad
  • Depresión
  • Astenia, adinamia
  • Cambios en la composición corporal (menor masa magra y mayor grasa visceral)
  • Mayor prevalencia de síndrome metabólico
  • Disminución de la densidad mineral ósea (osteopenia, osteoporosis y aumento en el riesgo de fracturas).

Estudios de laboratorio

El estudio fundamental para el diagnóstico de hipogonadismo asociado a la edad es la determinación de la testosterona total; concentraciones inferiores a 2 ng/ml confirman el diagnóstico.

En contraste, valores mayores a 4 ng/ml prácticamente pueden descartarlo. En pacientes añosos se recomienda además la determinación de testosterona libre o biodisponible en casos con cifras de testosterona entre 2 y 4 ng/ml.

Enfermedades agudas producen una disminución de la testosterona total, por lo que debe evitarse su medición cuando un paciente presenta una de estas condiciones.

Además, la obesidad y las enfermedades crónicas, como la diabetes mellitus, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, VIH y síndrome metabólico son factores de riesgo para hipogonadismo, por lo que deben ser investigadas y tratadas en caso de estar presentes.

La muestra de testosterona total debe ser tomada durante la mañana, preferiblemente antes de las 10 am y además ser confirmada con una segunda muestra, debido a que hasta un 30% de los varones con hipogonadismo leve presentan concentraciones séricas de testosterona normales en mediciones repetidas y un 15% de varones sanos pueden presentar cifras por debajo del rango normal en un periodo de 24 horas.

Diagnóstico diferencial

Aun con algunos datos físicos y de laboratorio, deben descartarse otras patologías en este grupo etario, como depresión, enfermedades sistémicas, ingesta de ciertos fármacos y síndrome de apnea obstructiva del sueño.

Reemplazo hormonal

El tratamiento más simple y exitoso para el hipogonadismo secundario es el reemplazo de esteroides sexuales.

Las indicaciones médicas absolutas para la administración de testosterona en el hipogonadismo secundario incluyen la deficiencia parcial relacionada a la edad, claramente identificada.

En el caso de varones con disfunción eréctil o disminución de la libido, dentro del estudio clínico inicial se sugiere incluir concentraciones séricas de testosterona, las cuales, si se encuentran por debajo de los rangos normales, pueden ser indicativas de suplementación con testosterona. Si se registra una ausencia de respuesta a la testosterona, se deberá revaluar entonces el mecanismo causal de la disfunción.

Manejo clínico con testosterona

Si bien el tratamiento se puede iniciar con diversos esquemas, según la preferencia del paciente, la aceptación a largo plazo y el costo, se recomienda como objetivo primordial establecer una forma farmacéutica y una dosis que logren la mejoría clínica con una concentración de testosterona circulante que fluctúe en el rango medio normal para un hombre joven y sano.

En este sentido, destaca una de las presentaciones de la testosterona, en su forma de gel. Restaura niveles de testosterona y E2 dentro del rango fisiológico en la mayoría de los casos; incrementa la relación DHT/testosterona y registra una buena tolerancia local.

La testosterona en gel  es un producto transparente, inodoro e incoloro, que tiene como base agua y alcohol. Como ventaja práctica, se aplica en brazos y hombros; además, tiene flexibilidad de dosis, es indolora y de fácil posología. La dosis de inicio es de 50 mg, aplicados una vez al día, sobre la piel seca e intacta de los hombros y parte alta de los brazos o abdomen.  En un estudio reciente, la testosterona en gel, después de su aplicación, en <3 min alcanzó el rango eugonadal y mantuvo su concentración sérica alrededor de 24 horas.

Se ha encontrado que en la insuficiencia androgénica, la administración de testosterona:

  • mejora la frecuencia y calidad de las erecciones diurnas y nocturnas, de pensamientos y fantasías sexuales y de la respuesta a estímulos eróticos,
  • incrementa el vello de las regiones andrógeno-dependientes,
  • aumenta la masa magra,
  • mejora la fuerza muscular,
  • eleva la densidad mineral ósea,
  • se asocia en forma dosis-dependiente al aumento de hemoglobina y
  • hay datos que avalan un efecto beneficioso sobre la sensibilidad insulínica.

Además, mejora el humor, la sensación de bienestar general y las funciones cognitivas.

Está indicada para el tratamiento de reemplazo en varones con padecimientos relacionados con deficiencia o ausencia de testosterona endógena.

Se recomienda que, pasado un mes de tratamiento, se valore la concentración de testosterona entre 12 y 24 h posteriores a la aplicación; si no se encuentra dentro del valor medio del rango normal, puede ajustarse la dosis.

Referencias

  • Carey W, Abelson A, Dweik R, Gordon S. Diagnóstico Clínico y Tratamiento de Cleveland Clinic. Editorial El Manual Moderno. México, 2012
  • Jubiz W, Cruz EA. Hipogonadismo masculino: causas, genética, diagnóstico y tratamiento. Colomb Med 2007;38:84-91
  • Knoblovits P, Levalle O, Nagelberg A, Pacenza N, Rodríguez M. Mesa 1: Hipogonadismo masculino. Segundo Consenso Argentino sobre patologías endocrinológicas. Buenos Aires, Argentina. Agosto, 2007. Rev Argent Endocrinol Metab. 2007 v.44 n.3
  • Longo D, Fauci A, Kasper D, Hauser S, Jameson L, Loscalzo J. Harrison Principios de Medicina Interna. 18a edición. McGraw Hill Interamericana. México, 2012
  • Morgentaler A, McGettigan J, Xiang Q, Danoff TM, Goukd EM. Pharmacokinetics and Drying Time of Testosterone 2% Gel in Men with Hypogonadism. Int J Impot Res 2015:27(2):41-45
  • Murtagh J. Práctica General de Medicina. McGraw Hill Interamericana. México, 2007

 

Buscar artículos