Vacunas durante el embarazo

Resumen

La vacunación durante el embarazo implica consideraciones especiales para la paciente. Las vacunas no replicativas y las replicativas conllevan características singulares que deben considerarse cuando se requiere una inmunización durante esta situación fisiológica. Los CDC recomiendan que las embarazadas reciban la vacuna del virus de la influenza humana y la vacuna Tdap. En casos de alto riesgo de exposición se ha identificado a la vacuna contra hepatitis A, hepatitis B, neumococo, meningococo y a la vacuna contra la rabia. Dentro de la lista de las que están contraindicadas durante el embarazo destacan las vacunas contra padecimientos como: varicela, fiebre tifoidea, sarampión, rubéola y parotiditis, herpes zóster, papiloma humano, fiebre amarilla y tuberculosis (BCG).

Palabras clave:vacunación, embarazo, vacunas replicativas, vacunas no replicativas, vacunas indicadas, vacunas contraindicadas

 

Por: Rodrigo Romero Feregrino1 Raúl Romero Cabello2

1 Instituto para el Desarrollo Integral de la Salud IDISA. Asociación Mexicana de Vacunología  (AMV). Escuela de Medicina Universidad Westhill.        

2 Departamento de Microbiología, Facultad de Medicina, Universidad Nacional Autónoma de México. Hospital General de México. Asociación Mexicana de Vacunología (AMV).

 

Summary
Vaccination during pregnancy involves special considerations for the patient. Replicating and non-replicating vaccines, involves unique characteristics which must be considered when immunization is required during this physiological situation. The CDC recommends that pregnant women receive the vaccine virus of human influenza and Tdap. In cases of high risk of exposure it has been identified with the vaccine against hepatitis A, hepatitis B vaccine, pneumococcal vaccine, meningococcal vaccine and rabies vaccine. Within the list of vaccines contraindicated during pregnancy are listed: chickenpox vaccine; typhoid vaccine; measles, mumps and rubella; herpes zoster vaccine; HPV vaccine; yellow fever vaccine and vaccine against tuberculosis (BCG).

Keywords:vaccination, pregnancy, replicating vaccines, non-replicating vaccine, given vaccines, vaccine contraindicated

 

En términos generales, las vacunas llamadas no replicativas, obtenidas de agentes muertos, toxoides o subunidades antigénicas, pueden utilizarse durante el embarazo sin ningún riesgo, aunque se aconseja aplicarlas después del periodo organogénico del embrión, es decir, después de la semana 14 de iniciado el embarazo.

En tanto, se acepta que las vacunas replicativas, hechas con agentes vivos atenuados (bacterias o virus), están contraindicadas durante la gestación, debido al posible riesgo de transmisión del microorganismo de la vacuna al feto.

En caso de que por equivocación una mujer embarazada reciba una vacuna con virus vivos atenuados, o si una mujer queda embarazada dentro de las cuatro semanas siguientes a la vacunación, se le debe orientar sobre los posibles efectos nocivos en el feto. Sin embargo, no debe considerarse como una razón para interrumpir el embarazo.

En el caso de que la mujer embarazada requiera de inmunización pasiva con inmunoglobulinas por algún evento, éstas pueden administrarse sin ningún temor, puesto que no implica riesgo alguno para el bebé.

Vacunas recomendadas

Los Centers for Disease Control and Prevention(CDC) de Estados Unidos recomiendan que las mujeres embarazadas reciban las siguientes vacunas:

  • Vacuna de virus de influenza humana

Es recomendable la vacunación en toda embarazada que curse su segundo o tercer trimestre en época invernal.

Esta vacuna ayuda a proteger a la mamá y al bebé de la enfermedad, la cual puede ser muy grave para algunas mujeres embarazadas. Está indicada en toda mujer embarazada en la que su fecha probable de parto coincida con la época invernal. Se administra en los meses de febrero a abril (hemisferio sur) o de octubre a diciembre (hemisferio norte), siempre después del primer trimestre del embarazo, y protege al bebé de esta enfermedad en los primeros meses de vida.

La vacuna es bastante segura y no se ha evidenciado alguna reacción adversa fetal por ella. Como prevención de efectos adversos, se sugiere no vacunar durante el primer trimestre del embarazo, a pesar de que no existe evidencia de malformaciones en este periodo.

En la pandemia acontecida en 2009 a causa del virus de la influenza tipo A (H1N1) se observó que la mujer embarazada y el recién nacido constituyeron poblaciones de riesgo. Ya desde las pandemias de 1918 y 1957 se había observado la presencia de neumonía en el 50% de las mujeres embarazadas, con 50% de mortalidad y, en la mitad de los casos, la interrupción del embarazo por aborto espontáneo o por el parto.

Hoy sabemos que las mujeres embarazadas poseen un riesgo mayor de sufrir complicaciones por el virus de influenza durante el segundo y tercer trimestre, también conocemos que el riesgo de complicaciones es alto en los niños menores de seis meses y más aún en los recién nacidos. Se ha demostrado transmisión transplacentaria en mujeres embarazadas e infectadas con el virus H1N1.

Durante el embarazo la influenza produce fiebre (97%), tos (94%), rinorrea (54%), cefalea (47%), disnea (41%), mialgias (35%), vómito (18%), diarrea (12%) y conjuntivitis (9%). La fiebre materna parece ser el principal riesgo de teratogenicidad en el feto relacionada con el virus, aún más que por algún mecanismo del propio virus, con aparición de convulsiones en el recién nacido, encefalopatía, parálisis cerebral e incluso muerte en el neonato. Otros estudios han relacionado la presencia de influenza estacional con leucemia en la infancia, esquizofrenia y Parkinson; sin embargo, no hay evidencia suficiente para sustentar tales datos.

La aplicación de la vacuna contra influenza durante el embarazo disminuye las complicaciones a nivel respiratorio y reduce el número de ingresos a cuidados intensivos; por lo tanto, la administración de la vacuna es ampliamente recomendable en la mujer embarazada, pues se ha demostrado que se logran títulos protectores de anticuerpos IgG contra influenza A (H1N1 y H3N2), también presentes en los recién nacidos desde el parto hasta las 20 semanas de vida.

 

  • Vacuna Tdap

Ésta protege contra tres enfermedades: difteria, tos ferina y tétanos.

La tos ferina puede ser seria en bebés y ocasionarles dificultad para respirar o hasta la muerte. La mujer embarazada debe recibir una dosis de esta vacuna de preferencia entre las semanas 27 y 36 para protegerse a sí misma y al bebé. 

La vacuna antitetánica durante el embarazo se recomienda a fin de evitar el tétanos neonatal. Se aconseja su aplicación sobre todo en mujeres que habitan en zonas rurales. Los anticuerpos que se forman después de la vacunación protegen al bebé de tétanos neonatal, forma muy grave de esta enfermedad que por lo general es fatal. Los anticuerpos permanecen en el bebé alrededor de seis meses después de su nacimiento.

Se recomienda la aplicación de la vacuna contra la difteria junto con la antitetánica y contra la tosferina. Los anticuerpos que se forman después de la vacunación protegen al bebé de la difteria neonatal, enfermedad que generalmente es fatal.

Adicionalmente se recomienda aplicar la vacuna Tdap a miembros de la familia y cuidadores de bebés, como a los abuelos, niñeras o quien conviva con ellos.

 

Vacunas recomendadas en casos de alto riesgo de exposición

  • Hepatitis A: esta vacuna se elabora con virus inactivados, por lo que está indicada durante el embarazo cuando exista riesgo de contagio y también protege al recién nacido hasta que comience su propio plan de vacunación. El riesgo relacionado con la vacuna en el feto se considera bajo.
  • Hepatitis B: contiene partículas no infecciosas de HBsAg y no debe representar ningún riesgo para el feto. La infección por el virus de la hepatitis B en una mujer embarazada puede provocar enfermedades serias en la madre e infección crónica en el recién nacido, y producir problemas hepáticos graves a lo largo de su vida, como cirrosis o cáncer de hígado. La vacuna contra la hepatitis B se recomienda en mujeres embarazadas expuestas a riesgo de infección por el virus de la hepatitis B.
  • Neumococo: las vacunas están elaboradas con polisacáridos de neumococo y existen dos tipos: la 23 valente (serotipos: 1, 2, 3, 4, 5, 6B, 7F, 8, 9N, 9V, 10A, 11A, 12F, 14, 15B, 17F, 18C, 19A, 19F, 20, 22F, 23F y 33F), y las conjugadas 7, 10 y 13 valentes; no se conoce ningún efecto adverso en recién nacidos cuyas madres fueron vacunadas por equivocación durante el embarazo.
  • Meningococo: la vacuna meningocócica (MPSV4-polisacárido) es una vacuna segura y eficaz en las mujeres embarazadas. Si bien se encontraron niveles altos de anticuerpos en la sangre del cordón umbilical después de la vacunación durante el embarazo, los niveles de anticuerpos en los bebés disminuyeron durante los primeros meses después del nacimiento. La vacuna MCV4 conjugada es segura y eficaz en personas de 11 a 55 años de edad que no están embarazadas; sin embargo, no existe información sobre la inocuidad de la MCV4 durante el embarazo.
  • Rabia: de la vacuna de células diploides humanas –o VCDH– existen dos tipos, la WI-38 inactivada en tri-n-butil-fosfato-86, y la MRC-5 inactivada en propionolactona y desarrollada en fibroblastos humanos. En general, las vacunas antirrábicas se obtienen de virus inactivados, por lo que no tienen contraindicaciones para administrarse en el transcurso de cualquier trimestre del embarazo. Dado que la vacunación contra la rabia no se ha relacionado con malformaciones fetales, no se considera el embarazo como contraindicación para la profilaxis posterior a la exposición.

Bibliografía

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