La enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) es una afección en la cual los contenidos gástricos refluyen, causando molestos síntomas o complicaciones.

Alrededor del 25% de la población occidental padece acidez estomacal o regurgitación ácida al menos una vez al mes, 12% tiene síntomas al menos una vez por semana y 5% experimenta pirosis todos los días.

La presencia de síntomas de acidez, regurgitación o ambas dos o más veces a la semana sugiere una ERGE.

Actualmente se recomienda iniciar con una dosis estándar de inhibidores de la bomba de protones (IBP) durante 8 semanas como tratamiento inicial, así como modificaciones en el estilo de vida para reducir la acidez esofágica.

 

Palabras clave: reflujo gastroesofágico, ERGE, acidez estomacal, pirosis, IBP, H. pylori.

 

Abstract

Gastroesophageal reflux disease (GERD) is a condition in which gastric contents reflux, causing annoying symptoms or complications.

About 25% of the Western population suffers from heartburn or acid regurgitation at least once a month, 12% have symptoms at least once a week and 5% experience heartburn every day.

The presence of symptoms of heartburn and/or regurgitation two or more times a week suggests GERD.

It is currently recommended to start with a standard dose of proton pump inhibitors (PPI) for 8 weeks as initial treatment, as well as lifestyle interventions to reduce esophageal acidity.

Keywords: gastroesophageal reflux, GERD, heartburn, pyrosis, H. pylori.

 

Introducción

La enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) es una afección en la cual los contenidos gástricos refluyen, causando síntomas o complicaciones molestos.

Los pacientes que presentan síntomas de ERGE, como ardor de estómago y regurgitación, se encuentran con frecuencia en la práctica clínica.

Se define como ERGE erosiva a la lesión de la mucosa esofágica y como ERGE no erosiva a la presencia únicamente de síntomas sin lesión de la mucosa.

 

Epidemiología

La ERGE es una de las enfermedades más comunes. La prevalencia de casos diagnosticados se estima entre 13 y 19% en todo el mundo.

Alrededor de 25% de la población occidental padece acidez estomacal o regurgitación ácida al menos una vez al mes, 12% tiene síntomas al menos una vez por semana y 5% experimenta pirosis todos los días.

En México no hay suficiente información que nos permita establecer con certeza la prevalencia de la ERGE.

En un estudio realizado en población abierta en el estado de Tlaxcala se reportó una frecuencia de pirosis de 19.6%, mientras que otro estudio en población mexicana mayor de 60 años que acudían a consulta de primer nivel mostró que 25% presentaba ERGE.

El costo de la atención médica y la pérdida de productividad debido a la ERGE se estiman en más de $24 mil millones de dólares anuales en los Estados Unidos y 60% de ese gasto se utiliza para medicamentos.

 

Etiología

La ERGE es un trastorno sensorimotor asociado con alteración de los mecanismos antirreflujo normales (función del esfínter esofágico inferior, ligamento frenicoesofágico), con cambios en la fisiología normal (peristalsis esofágica alterada, aumento de la presión intragástrica, aumento del gradiente de presión abdominotorácica) o, muy raramente, exceso de secreción de ácido gástrico (síndrome de Zollinger-Ellison).

La lesión de la mucosa esofágica en la ERGE erosiva se caracteriza por una exposición excesiva al ácido esofágico, el cual aumenta significativamente según la gravedad de la ERGE.

Los pacientes con ERGE no erosiva muestran en los estudios de la función motora esofágica un desencadenamiento defectuoso del peristaltismo secundario, en comparación con el de sujetos sanos.

En muchos países con una alta prevalencia de infección por H. pylori, la úlcera péptica y el cáncer gástrico siguen siendo más comunes que la ERGE y causan una morbilidad y mortalidad mucho más altas.

 

Diagnóstico

La presencia de síntomas de acidez, regurgitación o ambas dos o más veces a la semana sugiere una ERGE.

Los criterios clínicos, endoscópicos y pH-métricos proporcionan una caracterización exhaustiva de la enfermedad, aunque por lo general no se requieren para establecer el diagnóstico.

Cuando se sospecha ERGE, también se puede aplicar un cuestionario de evaluación autodirigido.

La evaluación inicial debe documentar la presencia, gravedad y frecuencia de la acidez estomacal, la regurgitación (ácida u otra) y las características de alarma; también se deben buscar síntomas atípicos esofágicos, pulmonares, otorrinolaringológicos y orales.

Puede ser útil evaluar factores precipitantes como el tipo de comida, la actividad física (p. ej., al agacharse), así como factores de alivio (bicarbonato, antiácidos, leche y medicamentos de venta libre, también llamados OTC).

En algunos protocolos se sugiere realizar una prueba de inhibición de la bomba de protones (IBP), la cual recomienda administrar un tratamiento empírico a corto plazo (de 1 a 2 semanas) de altas dosis de IBP para determinar si los síntomas del paciente están relacionados con la acidez; sin embargo, se ha visto que los resultados de esta prueba no son sensibles ni específicos. No obstante, esto se hace comúnmente en la práctica clínica.

Los síntomas típicos de la ERGE son acidez estomacal y regurgitación, pero los pacientes no necesariamente pueden entender con precisión sus manifestaciones clínicas.

Por lo tanto, además de preguntar sobre los síntomas típicos de ERGE, se debe de realizar un cuestionamiento más cuidadoso utilizando diferentes expresiones.

La ERGE puede causar no solo los síntomas típicos sino también síntomas extraesofágicos (como tos crónica, asma bronquial, molestias de la faringolaringe y dolor torácico no cardíaco).

Dado que los síntomas extraesofágicos pueden ser los únicos síntomas de la ERGE, es importante tenerlos en cuenta al diagnosticar este padecimiento.

En la figura 1 se muestran algunos de los síntomas que suelen referirse o indagarse en los pacientes que tienen ERGE.

Otros métodos de diagnóstico de ERGE incluyen la monitorización ambulatoria del reflujo, la cual puede cuantificar el reflujo, potencialmente diagnosticando ERGE en pacientes sin enfermedad por reflujo erosiva.

Otra prueba, la pH-metría convencional (o inalámbrica), detecta los eventos de reflujo en función de su acidez, mientras que la pH-metría combinada con la impedancia detecta todos los eventos de reflujo de líquidos, gases, o ambos.

 

Tratamiento

Actualmente se recomienda iniciar con una dosis estándar de IBP durante 8 semanas como tratamiento inicial. Los tratamientos adicionales incluyen:

  • Modificaciones en el estilo de vida
  • Uso de alginato o antiácidos para el alivio temporal de los síntomas
  • Uso de un medicamento procinético

Prevalencia de los síntomas más molestos referidos por los pacientes con ERGE.

Síntoma:

Acidez 40.2%

Dispepsia 21.2%

Distensión abdominal 9.4%

Regurgitación 8.9%

Dolor abdominal 9.9%

Eructos 4.4%

Saciedad temprana 1.5%

Disfagia 2%

Náusea 1.5%

Dolor pancreático 0.5%

Vómito 0.5%

En cuanto a una estrategia a largo plazo para los pacientes con ERGE que respondieron a la dosis estándar de IBP, se recomienda seguir con el tratamiento de mantenimiento con IBP o cirugía (en los casos que lo ameriten).

Para aquellos pacientes con síntomas refractarios a las 8 semanas de tratamiento estándar con IBP, se recomienda dosificar dos veces el régimen IBP estándar.

Además, se propone cambiar el tipo de IBP, la administración adicional de un fármaco procinético y la administración adicional de un antagonista del receptor H2 de histamina (H2RA) antes de dormir.

Si el trastorno persiste después de estos tratamientos, se recomienda la evaluación estudiando el pH y realizando una manometría esofágica para ver la relación entre los síntomas y la fisiopatología esofágica.

Siempre será importante el considerar una interconsulta con el gastroenterólogo y con el cirujano.

 

Pronóstico

Aunque el pronóstico para los pacientes con ERGE es bueno, aun con un control de hasta 90% de los síntomas mediante un tratamiento óptimo, pueden ocurrir complicaciones como hemorragia, esófago de Barrett, estenosis, ulceración y malignidad.

 

Conclusiones

La ERGE es un padecimiento común. En la práctica clínica, el diagnóstico suele basarse en una evaluación de los síntomas, inclusive en ausencia de pruebas, las cuales deben limitarse a estudios que guíen el manejo del paciente, a detectar diagnósticos alternativos, a proteger al paciente del riesgo de un tratamiento inapropiado o a una combinación de estos.

Cuando se realizan pruebas, la endoscopia digestiva alta es la prueba de diagnóstico inicial más útil porque evalúa para el mayor potencial de morbilidades (enfermedad de Barrett, estenosis y cáncer) asociadas con ERGE y permite la exclusión de algunos diagnósticos diferenciales.

El principio básico del tratamiento de la ERGE son las intervenciones en el estilo de vida y la reducción de la acidez esofágica, ya sea mediante tratamiento médico o, raramente, cirugía antirreflujo.

 

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