Infartos: cardiacos, cerebrales y pulmonares. ¿Estamos envejeciendo?

Existen tres padecimientos muy relacionados con el envejecimiento y de frecuencia común en personas de edad avanzada.

Éstos son los infartos cerebrales, cardiacos y pulmonares. Cada uno de ellos implica un estudio muy minucioso ya que proporcionan perspectivas diferentes de diagnóstico, tratamiento y cuidados específicos. Sin embargo, si lo consideramos desde el punto de vista del envejecimiento, los tres pueden darse en una misma persona complicando así su supervivencia y acortando su vida.

Palabras clave: Infarto cerebral, infarto pulmonar, infarto cardiaco, aterosclerosis, embolia, accidentes vasculares cerebrales, envejecimiento.

Abstract

There are three conditions related to aging frequently seen in elderly patients. These are strokes, acute myocardial infarctions, and pulmonary edemas.

Each of them requires thorough studying since their diagnosis, treatment and specific care vary depending on the severity of the condition. However, if we consider them from the point of view of aging, the three can occur in the same person, thus complicating their survival and the shortening of their survival.

 Key words: Stroke, pulmonary edema, acute myocardial infarction, atherosclerosis, ageing.

 

Introducción

La vejez es una etapa de la vida que se caracteriza por un estado físico y mental vulnerable al deterioro en diferentes grados.

Toda la problemática gira alrededor de la aparición de las enfermedades crónico degenerativas relacionadas con la disminución o pérdida de la actividad física, cognitiva, visual, auditiva, etc.

Existen tres padecimientos muy comunes en personas de edad avanzada. Éstos son los infartos cerebrales, cardiacos y pulmonares.

Cada uno de ellos implica un estudio muy minucioso ya que proporcionan diferentes formas de diagnóstico, tratamiento y cuidados específicos y manejo. Sin embargo, si lo consideramos desde el punto de vista del envejecimiento, los tres pueden darse en una misma persona complicando así su supervivencia y promoviendo el acortamiento de su vida.

Es importante reconocer que las enfermedades relacionadas con la vejez en este periodo, pueden ser únicas o múltiples, concomitantes, de diferentes grados de gravedad, debilitantes, y hasta fatales.

 

Definiciones

Infarto cerebral

También conocido como accidente vascular cerebral, derrame cerebral, o apoplejía, el infarto cerebral se origina por la obstrucción de la circulación sanguínea en un vaso del cerebro.

Esto puede deberse a la presencia de un coágulo, o al estrechamiento de un vaso que limita el paso de la sangre que irriga esa región cerebral, causando una isquemia.

Es considerada una emergencia médica. Por lo general, afecta más a hombres que a las mujeres y a mayores de 65 años.

Síntomas

Éstos varían de acuerdo con la zona del cerebro afectada, la extensión de las lesiones y la causa del accidente.

En un inicio, las personas afectadas sufren una deficiencia neurológica aguda, de duración variable que puede ser transitoria,  causando una parálisis de un lado del cuerpo (hemiplejía), trastornos de la sensibilidad o del lenguaje, trastornos visuales complejos (pérdida de una parte del campo visual) y alteraciones en la coordinación de los movimientos o vértigo.

En muchas ocasiones, las personas que sufren de la hemiplejía durante un infarto cerebral pueden padecer adormecimento o falta de sensibilidad en un lado de la cara, cuello, brazo y pierna de presentación repentina, presentándose solo en uno de los costados del cuerpo; confusión con problemas para pensar y para hablar, dificultad para ver en uno o ambos ojos, incapacidad para caminar, mareos, falta de equilibrio o de coordinación, e intenso dolor de cabeza repentinamente.

 Causas

Existen dos causas principales de los infartos cerebrales: la aterosclerosis y las embolias.

La primera se produce por la formación de placas que se depositan en las arterias en el transcurso de la vida llegando, en algunos casos, a obstruirlas completamente e impedir la circulación sanguínea.

La aterosclerosis está relacionada con la edad, el género (afecta más a los hombres), algunos factores genéticos, el consumo excesivo de grasas y tabaquismo, una tasa de hipercolesterolemia elevada y/o hipertensión arterial asociada.

La embolia se presenta como consecuencia de la obstrucción de una arteria. Presenta dos variantes: en la primera se desarrolla un coágulo en el corazón o en otra parte del cuerpo (como las piernas) desplazándose hacia el cerebro; en la segunda se forma un coágulo directamente a partir del estrechamiento de una arteria o a partir de una placa depositada sobre el endotelio de la misma.

En ambos casos el coágulo se desprende y circula por la sangre hasta bloquear una arteria de menor diámetro que el propio coágulo, evitando así el paso de la sangre y generando un daño —en ocasiones irreversible— del tejido que se encuentra en la trayectoria del vaso afectado.

Los factores de riesgo se pueden resumir en:

Edad avanzada,

Presión sanguínea alta (hipertensión),

Diabetes mellitus,

Trastornos del ritmo cardiaco (por ejemplo, fibrilación auricular),

Arterias obstruidas en el área de la cabeza y el cuello,

Tabaquismo,

Consumo de alcohol excesivo,

Trastornos del metabolismo que provocan niveles elevados de lípidos en la sangre (nivel de colesterol alto),

Sobrepeso y obesidad, y

Falta de movimiento (inmovilización prolongada).

Tratamiento

El tratamiento para las embolias cerebrales debe establecerse de inmediato, o sea, en su fase aguda ya que es una emergencia médica.

El tratamiento oportuno es crucial. La acción temprana puede reducir al mínimo el daño cerebral y complicaciones potenciales.

El tratamiento tiene como objetivo fundamental aliviar los síntomas. Se enfoca en el mantenimiento de las funciones vitales del paciente y de evitar la extensión de las lesiones, impidiendo que vayan más allá que la zona cerebral afectada.

El tratamiento de emergencia para el accidente cerebrovascular depende de si se trata de un ataque cerebral isquémico por bloqueo de una arteria, que el tipo más común, o si se trata de un accidente cerebrovascular hemorrágico, el cuál, implica sangrado dentro del cerebro.

Para tratar un accidente cerebrovascular isquémico, los médicos deben rápidamente restaurar el flujo de sangre al cerebro con medicamentos anticoagulantes (trombolíticos), como por ejemplo:

Aspirina,

Heparina, o

Inyección intravenosa de un activador de  plasminógeno tisular.

Cuando el paciente sufre un infarto en el cerebro, los médicos pueden inyectar medicamentos directamente al cerebro y eliminar los coágulos.

El tratamiento de emergencia de accidente cerebrovascular hemorrágico se centra en controlar la hemorragia y reducir la presión en tu cerebro.

La cirugía también se puede utilizar para ayudar a reducir un riesgo futuro. Los procedimientos y medicamentos para el tratamiento del accidente cerebrovascular hemorrágico son:

Warfarina o antiagregantes plaquetarios como clopidogrel

Reposo en cama,

Clipaje quirúrgico,

Embolización endovascular, y/o

Eliminación quirúrgica del obstáculo.

El tratamiento a largo plazo tiene como objetivo evitar cualquier riesgo de recaída. Se prescriben medicamentos que varían según la causa del infarto cerebral y que, por lo general, deberán administrarse durante toda la vida.

Éstos pueden ser a base de trombolíticos  o anticoagulantes, o enfocados a disminuir el colesterol y los triglicéridos, etcétera.

También se considera parte esencial del tratamiento la introducción temprana de la   rehabilitación.

El objetivo de ésta es ayudar al paciente a recuperar sus capacidades (p. ej., caminar) y a tomar conciencia de su minusvalía para que pueda adaptarse con facilidad y reintegrarse lo más rápido posible a la vida cotidiana y a recuperar sus funciones vitales existentes previo a la embolia.

Prevención

La prevención es de suma importancia y consiste en disminuir los factores de riesgo para el infarto cerebral.

Entre los que tenemos: hipertensión arterial, dislipidemias, diabetes, malos hábitos dietéticos y sedentarismo entre otros.

 

Infarto cerebral

La embolia pulmonar o tromboembolismo pulmonar (TEP) es una enfermedad potencialmente mortal que se produce cuando partes de un trombo se desprenden desde alguna parte del territorio venoso, migra y se enclava en las arterias pulmonares.

En la mayoría de las ocasiones, los émbolos proceden de una trombosis venosa profunda de las extremidades inferiores.

El infarto pulmonar se debe a la obstrucción de una o más arterias que irrigan a los pulmones causando una destrucción de las células de estos órganos.

Puede ser causado precisamente por un coágulo proveniente de una extremidad, por una trombosis venosa profunda, que se desprende y viaja al pulmón, como se mencionó anteriormente.

La embolia pulmonar es de índole serio, puede llegar a causar daño permanente y bajos niveles de oxigenación, tanto en el mismo pulmón como en otros órganos.

Síntomas

Los más comunes pueden variar, pero en ocasiones los síntomas se relacionan con tos productiva, esputo de color rosado o negro, tos seca y dolor torácico muy intenso, expectoración sanguinolenta, dificultad respiratoria y cianosis, acompañada de un descenso de la tensión arterial y taquicardia.

Causas

El infarto pulmonar es una complicación poco frecuente de la embolia pulmonar. Es causado por la formación de un coágulo que ha emigrado desde otra área del cuerpo (normalmente las piernas) hasta una arteria pulmonar donde la bloquea.

Los factores de riesgo acaban siendo, también, factores de riesgo de embolia pulmonar, los cuales son:

Obesidad,

Tabaquismo,

Várices e insuficiencia venosa de los miembros inferiores,

Cáncer,

Edad avanzada,

Insuficiencia cardiaca,

Síndrome nefrótico,

Embarazo,

Uso de anticonceptivos orales o inyectables

Reposición hormonal,

Uso de tamoxifeno o raloxifeno,

Trombofilias (enfermedades de la coagulación, como anticuerpo antifosfolípido),

Inmovilización prolongada, como en casos de personas en cama o largos viajes de avión, y

Cirugías, principalmente, de cadera o de los miembros inferiores.

Tratamiento

El tratamiento de la embolia pulmonar depende del nivel de gravedad de la afección y se adapta al paciente en función de su grupo de riesgo.

Dado que la causa de la embolia pulmonar es en la mayoría de los casos debido a un coágulo, el tratamiento se centra en utilizar anticoagulantes.

El tratamiento de la fase aguda de esta enfermedad consiste en el empleo de anticoagulantes, primero por vía parenteral (heparina no fraccionada, heparina de bajo peso molecular o fondaparinux), y después por vía oral, aunque en la actualidad existen nuevos anticoagulantes orales que permiten su administración oral desde el inicio.

En una minoría de pacientes, habitualmente aquellos que se presentan con una mayor gravedad o que tienen contraindicación para la anticoagulación, pueden requerirse otros tratamientos farmacológicos (trombolíticos) o medidas mecánicas (filtros de vena cava) para acelerar la eliminación del coágulo o prevenir su embolización a los pulmones.

 

Infarto cardiaco

Los pacientes con infarto suelen llegar al hospital una vez transcurridas pocas horas del inicio del cuadro.

Al llegar al hospital, se deben realizar algunos estudios diagnósticos (electrocardiograma) y se comienza con el tratamiento administrando al paciente oxígeno y medicamentos para tratar de restablecer el flujo sanguíneo y calmar el dolor.

Éste es un evento patológico que ocurre en el ser humano debido a diversos factores. La principal causa del infarto agudo del miocardio es la obstrucción de las arterias coronarias.

La descripción clásica de la instalación de infarto es la aparición de un dolor opresivo retroesternal en el centro del pecho, el cual se irradia a los miembros torácicos (sobre todo el izquierdo), cuello y espalda.

El riesgo de padecer un infarto puede evitarse siguiendo algunas pautas de vida saludable, como dejar de fumar, realizar ejercicio físico aeróbico y evitar el consumo de bebidas alcohólicas, entre otras medidas.  

Síntomas

Es habitual que se manifieste lo siguiente: dolor torácico intenso y prolongado que se percibe como una presión fuerte que puede extenderse a brazos y hombros (sobre todo izquierdos), espalda e incluso dientes y mandíbula, disnea, diaforesis, palidez, mareo; náusea, vómito y desfallecimiento.

Causas

La principal causa del infarto agudo del miocardio es la obstrucción de las arterias coronarias.

El buen funcionamiento del corazón depende de un adecuado flujo sanguíneo de las arterias coronarias. Sin embargo, estas arterias pueden estrecharse debido al acúmulo de placas de grasa, la estenosis, la vejez, etc., dificultando la irrigación necesaria.

Otra causa puede ser la formación de coágulos que causan obstrucción de las arterias, acción que minimiza la circulación y aporte nutricio al tejido cardiaco. 

Tratamiento

Éste es complejo. En muchos de los casos, en el tratamiento del infarto agudo del miocardio se administra oxígeno suplementario, analgésicos, beta bloqueadores, trombolíticos, antiagregantes plaquetarios, calcioantagonistas, nitratos y digitálicos.

El tratamiento —la  dosis y selección de medicamentos— dependerá del diagnóstico y extensión del daño cardiaco, gravedad de cada paciente y guía clínica que se siga por el médico.

 

Envejecimiento

Consiste en un conjunto de cambios que se producen en el transcurso de la vida del ser humano en su anatomía y fisiología, que afectan las funciones orgánico cognocitivas, conduciendo a su deterioro y a la pérdida de la adaptación orgánica y metabólica y que finalmente llevan a la muerte.

Para evitar los padecimientos antes mencionados —por lo general relacionados con el envejecimiento— se deben llevar a cabo los cuidados necesarios para conservar la salud.

Muchas veces traemos en nuestra carga genética padecimientos familiares que sí podemos evitar sufrir cuidándonos con una alimentación apropiada, el ejercicio y prácticas de una vida saludable.

 

Referencias:

1 http://www.doctissimo.com/mx/salud/enciclopedia-medica/enfermedades-circulatorias/infarto-cerebral

2 http://salud.ccm.net/faq/7929-infarto-pulmonar-definicion

3 https://medlineplus.gov/spanish/pulmonaryembolism.html

4 http://www.esacademic.com/dic.nsf/es_mediclopedia/12257/infarto

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *