Beneficios del castaño de Indias

Introducción

La insuficiencia venosa crónica es una de las enfermedades más comunes en la práctica clínica. En algunos países de Europa occidental afecta aproximadamente al 25% de la población y es una enfermedad de gran impacto socioeconómico, ya que debido a su cronicidad, resulta en largos y costosos tratamientos, que en muchos casos requieren hospitalización e intervención quirúrgica, provocando un elevado índice de ausentismo laboral.1

 

Por: Dr. Marco Antonio Tovar

Facultad de Medicina

Universidad Nacional Autónoma de México

 

Según algunos autores, la insuficiencia venosa es entre 3 y 5 veces más frecuente en la mujer que en el varón, en una proporción de 4:1. Sin embargo, en su etiología participan factores predisponentes como el hecho de permanecer largas horas de pie, una dieta inadecuada y algunos componentes genéticos que favorecen el desarrollo de síntomas como la pesadez, dolor e hinchazón de los miembros inferiores, además de la presencia de várices.2

Para el manejo integral de esta patología se dispone hoy de diversas medidas higiénico-dietéticas, como por ejemplo el uso de medias de compresión fuerte, de 30 a 40 mmHg, que mejoran el dolor, hinchazón y pigmentación cutánea.2

Y en cuanto al manejo farmacológico, se dispone hoy de productos que han comprobado su eficacia y seguridad a largo plazo, como los saponósidos y los flavonoides. Entre los primeros se enlista el extracto de las semillas del castaño de Indias (escina), regaliz, rusgo y ginseng, entre otros.2

Las saponinas son un grupo de glucósidos oleosos, los cuales son solubles en agua y producen espumosidad cuando se agitan las soluciones

Descripción

El castaño de Indias (Aesculus hippocastanum) es un árbol que llega a medir hasta 40 m de altura, con hojas compuestas e inflorescencias grandes. Su fruto tienen forma de cápsulas de color verde recubiertas con espículas y dentro de ellas se encuentran semillas subglobosas, brillantes y pardas que constituyen el compuesto de este árbol medicinal. Es originario de Asia septentrional, pero debido a sus llamativas flores se cultiva en todo el mundo como planta ornamental (figs. 1 y 2).1

En la medicina tradicional se han usado las semillas del castaño de Indias para el tratamiento de disenterías de origen bacteriano, fiebre, hipertrofia prostática benigna y alteraciones del aparato circulatorio, respiratorio y urinario, entre otros. Sin embargo, la única indicación terapéutica aprobada por la Agencia Europea de Medicamentos (EMEA) como uso bien establecido es el tratamiento por vía oral de la insuficiencia venosa crónica. En este caso, el fármaco o parte vegetal con actividad terapéutica son las semillas desecadas que contienen no menos del 3% de triterpenos glucosilados expresados como escina y calculados como referencia al medicamento en su forma desecada.1,3

Características químicas

Las saponinas son un grupo de glucósidos oleosos, los cuales son solubles en agua y producen espumosidad cuando se agitan las soluciones. Están contenidas en diversas plantas, entre ellas el abrojo, la saponaria o jabonera, el castaño de Indias y otras. Sus principios activos están relacionados con las esterinas vegetales y su característica principal es la de contener muchos grupos hidroxilos y uniones de tipo éter y lactónicas (fig. 3).

Las saponinas son metabolitos secundarios vegetales que tienen un interés farmacológico por sus acciones terapéuticas. La mezcla de saponinas triterpénicas (± 30) del castaño de Indias recibe el nombre de Aescina o escina, la cual se puede fraccionar en α-aescina, criptoaescina y ß-aescina.1

Farmacodinamia

Se desconoce el mecanismo de acción exacto de la escina, pero los estudios farmacológicos preclínicos y clínicos han señalado que tiene un efecto sobre el tono venoso y la tasa de filtración capilar.3

Con base en una revisión sistemática (metaanálisis) de 17 ensayos clínicos, el análisis de la EMEA ha concluido que el extracto de semillas del castaño de Indias (estandarizado como escina) reduce significativamente los síntomas de insuficiencia venosa crónica, como edema, dolor y picazón, en comparación con placebo.3

Propiedades farmacológicasNumerosos ensayos tanto in vitro como in vivo han encontrado en la ß–escina propiedades venotónicas, antiinflamatorias y antiedematosas. En modelos animales se han puesto de manifiesto las propiedades antiinflamatorias de la escina mediante un proceso que parece estar relacionado con una disminución de la migración leucocitaria, así como una inhibición en la liberación de mediadores inflamatorios. Estos efectos también se han observado en pacientes humanos tras la administración intravenosa de 5 mg de escina dos veces al día durante una semana. La acumulación de leucocitos en los miembros inferiores con la posterior activación y liberación de hialuronidasa y eslastasa constituyen un mecanismo fisiopatológico importante en la insuficiencia venosa crónica. Se ha demostrado in vitro que la escina inhibe la actividad de la hialuronidasa y eslastasa, enzimas que participan en la degradación de los proteoglicanos de la matriz extravascular. Al inhibir esta degradación produce una disminución de la permeabilidad vascular, lo que favorece la resistencia capilar y disminuye el edema. Asimismo, diversos ensayos tanto in vitro como in vivo han puesto de manifiesto las propiedades venotónicas de la escina. Se ha concluido que las propiedades venotónicas de la escina obedecen a su capacidad para aumentar la producción de la PGF2α. La liberación de este mediador produce una inhibición del catabolismo del tejido venoso y mejora la contractibilidad del mismo. Por tanto, la Agencia Europea de Medicamentos clasifica el extracto de semillas de castaño de Indias dentro del grupo farmacoterapéutico C05 (vasoprotectores) y aunque su mecanismo de acción no es del todo conocido, su efecto sobre el tono venoso y la permeabilidad vascular parecen estar implicados en sus propiedades farmacológicas.1,3

Farmacología clínica

Existen multitud de ensayos clínicos realizados para evaluar la eficacia del extracto de semillas del castaño de Indias en la insuficiencia venosa crónica. Algunos autores han cuestionado estos trabajos argumentando que tienen poco rigor científico por no incluir una metodología adecuada o por sólo valorar un número limitado de pacientes. En este sentido resultan de gran importancia las revisiones sistemáticas que permiten combinar los estudios que han intentado responder a la misma pregunta aumentando el tamaño de las muestras y por tanto incrementando el poder estadístico. Al respecto, cabe destacar el trabajo de Pittler y Ernst (2006), que consistió en una revisión sistemática de 29 ensayos aleatorizados controlados con el objetivo de evaluar la eficacia y seguridad del extracto de semillas de castaño de Indias por vía oral frente a placebo o frente al tratamiento de referencia para el tratamiento sintomático de la insuficiencia venosa crónica. En cuanto a los criterios de inclusión para estos ensayos, fueron los siguientes:

Los autores seleccionaron estudios que contenían extracto de semillas de castaño de Indias como único componente activo (monopreparados).

Sólo incluyeron estudios en los que los participantes padecían insuficiencia venosa crónica, seleccionados mediante un criterio de diagnóstico adecuado (p. ej., de Widmer).

Consideraron ensayos que utilizaran medidas de resultado clínicas (dolor en piernas, prurito, edema, volumen de la pierna, perímetro de tobillo y pantorrilla, así como efectos adversos), quedando excluidos aquellos trabajos que se centraran únicamente en parámetros fisiológicos.

De los 29 ensayos controlados aleatorizados identificados inicialmente, 12 fueron excluidos por no cumplir los criterios de inclusión, de tal manera que quedaron incluidos sólo 17. Todos los ensayos controlados aleatorizados fueron de carácter doble ciego, excepto uno. De estos 17 trabajos, 10 de ellos compararon el extracto de semillas de castaño de Indias frente a placebo; dos lo compararon frente al tratamiento de referencia (medias de compresión) y placebo; cuatro se controlaron frente al fármaco de referencia (O-ß-hidroxietilrutósido) y otro frente a picnogenol. En todos los estudios, la administración fue en cápsulas y el extracto utilizado se encontraba estandarizado para escina. En términos generales, la dosis diaria consistió de 100 a 150 mg de escina, repartida en varias tomas.1

Los resultados obtenidos de esta revisión sistemática sugirieron que, en general, la escina comparada con placebo y con el tratamiento de referencia resultó ser una opción eficaz para el tratamiento de la insuficiencia venosa crónica. Además, los efectos adversos registrados en estos estudios fueron leves y poco frecuentes, por lo que la relación riesgo/beneficio resultó positiva para el tratamiento a corto plazo. Por tanto, los autores concluyeron que el extracto de semillas de castaño de Indias es una opción eficaz y segura para el tratamiento sintomático a corto plazo de la insuficiencia venosa crónica, anotando además la necesidad de contar con un mayor número de ensayos controlados aleatorizados que incluyan un gran número de pacientes y evaluar la escina especialmente para su uso a largo plazo y como adyuvante en el tratamiento de compresión.1

Otro autor (Siebert, en 2002) revisó 75 ensayos. De éstos, 16 fueron incluidos en su metaanálisis (13 ensayos controlados y tres observacionales). De los 13 ensayos controlados, 11 estaban incluidos en la revisión de Pittler y Ernst, mientras que dos de ellos aportaban nueva información. Los resultados de este metaanálisis sugirieron un beneficio del extracto de semillas de castaño de Indias con mejoras significativas en cuanto a la circunferencia de tobillo y pantorrilla, edema y volumen de la extremidad inferior.1

Reacciones adversas

Las reacciones adversas de la escina, como se ha señalado previamente, son leves y escasas. Se ha informado la presencia de molestias gastrointestinales como vómito, náusea, hiperacidez y otros cuadros inespecíficos. También se han informado algunos casos de vértigo, dolor de cabeza y reacciones alérgicas.1

 

Comentario

La insuficiencia venosa crónica es un padecimiento muy frecuente en las personas sedentarias, más común en las mujeres y aquellas con malos hábitos dietéticos. Si bien la prevención y las medidas generales resultan adecuadas en una gran proporción de casos, fármacos a base del extracto de castaño de Indias (escina), componente final del Hippocastani semen, han confirmado al paso del tiempo su validez en el manejo de estas nefastas alteraciones circulatorias.

 

Referencias

Sánchez de Membiella MT. Fitoterapia para el tratamiento de la insuficiencia venosa crónica. El castaño de Indias. Rev Int Cien Pod 2012;6;(1):31-37.

Calleja F, Aranda P, García AJ. Efectividad y seguridad de la combinación de escina/procianidina en la insuficiencia venosa. Cardiocore 2018;53(4):173-181.

EMEA, Community Herbal Monograph on Aesculus hippocastanum. L. semen. European Medicines Agency. London, 16 July 2009. Doc. Ref.: EMEA/HMPC/225319/2008.

 

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